Lo recomiendan los guías y no merece la pena. Escasas raciones y una hora de espera. Lo que me gustaba me decían que no.
Imprescindible ir a un lugar tan interactivo e interesante repleto de objetos de la segunda gran guerra
Gonzalo es un chico cojonudo de Fuenlabrada economista ex Erasmus que controla mogollón de la ciudad porque tiene novia local. Super recomendado.